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Cuando se tiene alma de emprendedor y/o empresario y piensas en hacer las cosas por tu cuenta para beneficio tuyo y el de otros, no está en consideración volver a tener un empleo común y corriente por múltiples factores o porque ya no es de tu entera atracción, pero luego te preguntas, ¿Cómo lo hago?, y desde ese momento empiezan a rondar ideas en tu cabeza de: “si no tengo los suficientes fondos para empezar”, “no puedo dejar mi trabajo fijo por emprender” “¿si fracaso en el intento, que hago después? Estas y otras ideas más que pueden pasar por tu cabeza en un momento de incertidumbre son la constante, no solo en el momento de empezar un negocio/emprendimiento si no también en el camino, que como todo en la vida, nada está escrito.

Como siempre desde Financial Lab, estamos dispuestos a ayudarte en lo que necesitas, temas que pueden ser de interés, por esta razón, hoy hablaremos de distintas fuentes de financiación para que antes de emprender o iniciar un negocio tengas los conocimientos y no falles en el intento.

Para empezar, las fuentes de financiación son la vía para obtener recursos y así poder desarrollar una actividad. Se utilizan dependiendo las distintas necesidades financieras a la que está sujeta una persona o la constitución de una empresa. Estas fuentes actúan como medio que ofrece el capital para satisfacer dichas necesidades y así poder desarrollar como tal la actividad. Ahora bien, a raíz de este concepto general de las fuentes de financiación, y de su amplio campo de exploración, te compartimos los diferentes tipos que se pueden clasificar dependiendo su finalidad.

En función de su origen

Existen dos tipos, pueden ser internas o externas. Si estas empezando y no tienes nada de capital para desarrollar tu negocio, es ideal tener en cuenta la fuente de financiación externa, es decir, el capital que necesitas es generado fuera del negocio y en este tipo existen un sin número de opciones que ya depende de cómo te sientas mucho más cómodo y que funcione, por eso, entre estas fuentes se encuentran:

 

Dentro de las formas de financiación alternativas podemos encontrar:

Desde nuestra perspectiva como empresa, te podemos recomendar dos opciones baratas de financiación:

Eso en cuanto a financiación externa, tomamos en cuenta las fuentes más relevantes ya que es un campo mucho más amplio.

Por otro lado, se encuentra la financiación interna donde el capital se genera internamente en la empresa, puede ser por retención de utilidades o venta de algún activo, esta puede ser una opción por contemplar inicialmente, antes de buscar fuentes externas, sin embargo, hay que evaluar y aprovechar de forma óptima lo que se tiene y así poder ahorrar los costes asociados con la financiación externa.

En función del tiempo

Si ya sabemos qué tipo de financiación está acorde con las necesidades, debemos estimar un tiempo determinado en el que se necesita el dinero, ya sea a corto, mediano o largo plazo.

Para nosotros, estos dos aspectos dentro de la variedad de aristas del financiamiento pueden minimizar la indecisión a la hora de buscar financiación, como siempre desde Financial Lab te damos alternativas simples y tu escoges cuál es la adecuada para tu negocio o empresa. En todo caso, recuerda que si requieres acompañamiento en las finanzas de tu negocio o tus finanzas personales, puedes contactarnos pues como siempre ¡cuentas con nosotros!

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